Pasta de guisantes

Pese a que hoy sea sábado, voy a hablar de algo que me sucede cada lunes. Los lunes son duros, volvemos a las obligaciones del día a día, a la rutina semanal. Y parte vital de esas rutinas diarias en mi caso, son los desayunos. Esa media hora en la que, sobre todo ese primer día de la semana, lo único que quieres es de manera relajada, comentar con tus compañeras anécdotas de lo vivido los dos días anteriores, para de alguna manera alargar así la sensación de esos días, siempre delante de un buen café y una estupenda tostada. Hasta ahí todo suena bien, pero he aquí que nuestro lugar favorito para desayunar decidió que cerraba los lunes, y ello nos sigue llevando cada semana a una peregrinación matutina desesperada en búsqueda de un desayuno medianamente aceptable.

Y es que eso que parece tan fácil, no lo es. A día de hoy no hemos encontrado ningún lugar los lunes que nos satisfaga realmente. Badajoz es una ciudad en la que la rutina del desayuno fuera (se trabaje o no) está muy arraigada. En casi todos sitios sirven desayunos, pero si algo he aprendido observando y probando “de todo un poco” en este peregrinar de los lunes, es que el concepto que se tiene de un café y una tostada es tan diferente de un sitio a otro que, en mi caso, hace que esa primera comida del día casi te arruine el humor del resto de la jornada laboral porque lo que te presentan realmente deja mucho que desear.

Partamos de la base de que en Badajoz las posibilidades de encontrar pan casero o pan hecho en horno propio en las cafeterías o bares son prácticamente las mismas que tengo de encontrarme a Adam Duritz paseando por el casco antiguo, es decir, casi nulas. Todo lo que te sirven como tostadas es un pan blanco, mayormente industrial o pre congelado. Empezando por ahí, los ejemplos y las anécdotas se suceden sin parar: si pides “media blanca” puedes encontrar sitios donde te sirven una capa de un centímetro de mantequilla que acabas teniendo que retirar con cuchara con el consiguiente mosqueo; lugares donde en cambio cogen el medio bocadillo y lo “asoman” a la tarrina de mantequilla, de manera que lo que te llega a la mesa es un trozo de pan con un ligero color amarillento claro en la parte central y sin nada en el resto del bollo, no sabemos si porque los cuchillos con que untan son especiales y no llegan a los bordes de la “tostada” o porque al “asomar” el pan a la mantequilla, alguna extraña reacción física provoca que solo se impregne de esta la parte central. Dejo en manos de Iker Jimenez la solución de este misterio.

Por cierto, he dicho mantequilla muy alegremente, olvidándome de la cantidad de veces que lo que utilizan para untar en el pan es margarina, y eso sí que no. Eso sí que es arruinar mi desayuno. Y sobre la palabra “tostada”; por tal entendemos una rebanada de pan que ha sido expuesta al calor, el cual hace que esta se vaya secando, sin quemarse, hasta que va tomando color. Pues bien, a día de hoy, son escasas las ocasiones en que a mi mesa ha llegado un pan (por llamarlo pan, recordad que eso ya lo doy por imposible) tostado. Por lo general siempre se trata de una pieza templada y en muchos casos fría, pero casi nunca tostada y calentita de verdad.

Pero continuemos; si decido tomar una “media catalana sin jamón” (léase, pan con tomate y en mi caso con ajo. No sin mi ajo, plis) me he encontrado con “tostadas” en las que el tomate es triturado de lata (sí, habéis oído bien, de LATA, como si no produjéramos en esta región suficientes tomates), o en las que el tomate se tritura y se adereza con algo que tiene que ser vinagre porque el resultado final sabe así, avinagrado; y si hablamos del aceite que te sirven para que rocíes la tostada…he llegado hasta a pedir por favor que me enseñen la botella de aceite con la que rellenaban las aceiteras porque lo que había en ellas sabía de todo menos a aceite de oliva. Con eso creo que os digo suficiente. Ahora, con la nueva normativa que obliga a utilizar monodosis (aún no he visto ninguna) o envases no rellenables, al menos te queda el consuelo de ver qué tipo de aceite es, algo que tampoco vale de mucho cuando el resto deja mucho que desear.

Para terminar el apartado tostadas, me queda otra típica, la “media vegetal”; ese medio bocadillo en el que lo mismo te encuentras una tapa de ensaladilla rusa encima, que dos trozos de tomate, cuatro guisantes y ocho granos de maíz en un líquido blanquecino de aspecto sospechoso, o bien un kilo de mayonesa del que sobresalen colorines difícilmente identificables.

Y si el mundo de la tostada, por increíble que parezca es todo un mundo de sorpresas, el de los cafés no se queda atrás. Afortunadamente, la calidad del que tenemos en esta zona es para mi gusto mayoritariamente buena, si bien no es tan bueno el afán que tienen en muchos sitios por achicharrarnos o porque suframos un infarto de miocardio al salir debido a esos cafés  negros y fuertes a más no poder. Preparar un café de máquina parece fácil pero no lo es tanto, tiene su ciencia, de ahí que exista la figura del barista. Obviamente, no pretendo que en todas las cafeterías o bares haya un profesional del café, que sería una gozada, pero sí al menos sería deseable que en la mayoría de ellos hubiera alguien con una preparación mínima acerca de los conceptos más básicos a la hora de atender una barra de desayunos. Y en este sentido hay que mencionar una realidad que además considero que es uno de los mayores problemas de todos estos pequeños bares: la falta de formación de una gran parte del personal que atiende estos negocios, algo que se nota enseguida cuando “te tiran” prácticamente la taza en cualquier punto de la mesa en lugar de servírtela adecuadamente, cuando se hacen un lío con  lo que han pedido los integrantes de una mesa, cuando no hay nadie en el bar y tardan más de diez minutos en traerte lo que has pedido, cuando tienes que llamar la atención para que te limpien una mesa, etc. Pequeños detalles que son clave porque marcan la diferencia, hacen que una persona decida volver a ese local o no y a los que tristemente no se les presta la atención debida, no sé si por falta de conocimiento o porque no se les da la importancia que realmente tienen.

Cerca de mi oficina hay mínimo unos 7 lugares donde tomar un café, tostadas e incluso churros, pero por increíble que parezca, de prácticamente ninguno de ellos puedo decir que para mi gusto, preparen un desayuno entero en condiciones; en todos ellos te sirven un café y algo que llaman tostada, pero hasta ahí. Por increíble que parezca, tostar pan y preparar un café es, a la vista de lo que  te encuentras, algo verdaderamente difícil, casi un arte.

Y hablando de tostadas, la receta de esta semana es una pasta de guisantes, estupenda para tomar sobre una rebanada de pan tostado de verdad, blanco o de semillas, pero tostado. Una receta sencilla como todas las que traigo al blog, de un sabor estupendo y de lo más saludable. Me gustan mucho las pastas para untar. De hecho no será la última que haga para el blog ya que son muy socorridas, nutritivas, y una manera diferente de utilizar determinados ingredientes. La receta original la tenéis aquí.

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Pasta de guisantes

Ingredientes:

  • 1 diente de ajo

  • 25 gramos de perejil fresco

  • 3 cucharada de aceite de oliva virgen extra más la cantidad que queramos para aliñar la pasta sobre el pan

  • 1 cucharadita de sal

  • 200 gramos de guisantes (yo los utilicé de lata, con guisantes naturales cocidos debe quedar espectacular)

  • 1 cucharada de ralladura de limón más otra cantidad, al gusto, para decorar/aliñar la pasta sobre el pan.

  • 1 cucharada de zumo de limón

  • Pimienta negra

  • Pan para untar la pasta

Elaboración:

  1. Introducir todos los ingredientes en el baso de la batidora y triturar hasta obtener la consistencia deseada.

  2. Untar en las rebanadas de pan

  3. Aliñar con un chorlito de aceite de oliva, pimienta y ralladura de limón

  4. Hasta el sábado próximo.

  5. Un beso,

Yt.

 

7 Replies to “Pasta de guisantes”

  1. ¡Me he agotado! de tostada en tostada y de café en café. Pero sobre todo me venía a la cabeza una cosa “pena” Si si pena, me encanta lo que escribes y como lo escribes mucho más allá de la receta, pero está vez……. Ya no solo por mí que llevo más de dos años sin poder trabajar con tres operaciones, si existir fines de semana porqué todos los días son iguales (ahora que por fin he empezado rehabilitación esa es la diferencia que esta cerrado en finde)
    ¿De verdad “lo que comes” en un desayuno…….?
    Y si te centraras en el privilegio que tienes o tenéis las compañeras de poder hacer lo que hacéis.
    MUUUUUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

    1. ¡Hola María¡ El poder salir a desayunar a diario es algo que forma parte de mi jornada laboral como de la de otros muchos trabajadores en este país. ¿Privilegiada por hacer lo que hago? Si te refieres a que tengo trabajo y puedo disfrutar de ese tiempo, sí, pero también es cierto que mis compañeras y yo estudiamos muchísimo en su día para aprobar la oposición, con lo cual lo que tenemos es fruto de un esfuerzo enorme que decidimos voluntariamente hacer en su día. En cualquier caso, el blog es un espacio personal en el que escribo sobre temas que me apetecen o llaman mi atención por un motivo u otro; habrá temas con los que la gente coincida en opinión y otros con los que, como te ha pasado a ti en este caso, no esté de acuerdo o no les guste. Esta semana tenía ganas de hablar sobre sobre mis odiseas en el desayuno de los lunes porque es un momento que mis compañeras y yo disfrutamos mucho; y como en mi ciudad hay muchísima gente que trabaja y desayuna fuera, es curioso que lo que parece algo sencillo no lo sea. Sin necesidad de ir más lejos. Un saludo y espero que te recuperes muy muy pronto.

      1. No tanto era por el trabajo en si, yo también oposité y me gané mi trabajo y he seguido haciéndolo durante más de 30 años y espero muy pronto volver a cuidar y a acompañar a seres humanos en su enfermedad.
        “….en mi caso, hace que esa primera comida del día casi te arruine el humor del resto de la jornada laboral porque lo que te presentan realmente deja mucho que desear…..” Justo al leer esto es cuando me pregunté si podría ser cierto y cuando me refiero a privilegio es al de poder ir probando cada día uno distinto a pesar de que no encontréis unos que os guste……
        MUUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA

        1. Mariaaa!!! El “arruinar” el resto del día es algo metafórico con un gran punto de verdad, léase, como nos cierran los lunes el sitio al que vamos el resto de la semana, es un rollo el no encontrar ningún sitio en condiciones; el desayuno es un momento que nos encanta y no encontrar un sitio donde lo sirvan en condiciones de verdad que nos “chafa” aún más la jornada ya por sí “dura” del lunes. Por supuesto que es un privilegio poder ir probando, pero no lo tomes todo literalmente; al tema de los desayunos de los lunes le ponemos hasta humor muchas semanas en el sentido de que cuando hay laboralmente un lunes “malo” hasta culpamos al “mal desayuno” de lo que nos pasa! ;). Cuídate mucho que en nada estás tú cuidando a otros como siempre has hecho!

  2. A mí me ha encantado! Porque es verdad que muchas veces para encontrar un desayuno decente tienes que hacer una odisea. Y ya no te digo cuando vas a una casa rural de vacaciones, como me ha pasado a mí la semana pasada, y en vez de un zumo de naranja natural recién exprimido, te sirven un zumo artificial. Me parece de pena!.
    Y evidentemente, por trabajar no vas a dejar de tener el derecho a quejarte de los desayunos, digo yo.

  3. Pues con ese panorama el que se esmere un poquito y cuide a sus clientes con 4 cosas sencillas como un café, un zumo recién exprimido, unas tostadas crujientes y amabilidad, triunfará por esos lares. Recoge firmas para una sucursal de Aliter Dulcia en Badajoz!! ;P
    Por cierto en Catalunya también hay muuuuchos sitios donde el pan con tomate ni es pan ni es con tomate y eso sí que debería ser delito!
    Ah! La receta tiene una pinta estupenda! Un besito guapa.

  4. Ay Gloria!!! Pues yo de reposo cuidando mi retoño en la barriga y del otro lado del planeta, no hago más que envidiar esos buenos desayunos que saben servir en algunos sitios de España!! Me has antojado a más no poder!!!
    Un beso muy gordo guapa!!!

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