Bizcocho de leche condensada

Bizcocho de leche condensada

Buenos días.

He vuelto.

Para quienes pensaban que me había retirado y se regocijaban por ello, siento darles este disgusto, y si sois de los que durante estos días os preguntasteis donde me había metido porque no podéis estar sin mis recetas, os diré que me estoy tomando un mini respiro de recetas nuevas para actualizar ciertas entradas antiguas que piden a gritos nuevas fotos. Poco a poco las iréis viendo en redes y puede que las vaya agrupando en un par de entradas desde las que os dirija a ellas.

Y es que como esta cabecita no para, no hace mucho una tarde de fin de semana me dediqué a repasar todo el blog y, viendo lo que vi, acabé elaborando un listado con aquellas recetas cuyas fotos me suplicaban salir del blog y ser sustituidas por otras más actuales, y a eso me estoy dedicando estos días, no hay mayor secreto.

Y ya que estamos en modo revival, mirando al pasado, recordé que hace unos meses mi costi publicó un bizcocho de leche condensada. Al tener la imagen delante, yo, que bebo los vientos por cualquiera de sus masas, busqué la receta que me llevo rauda y veloz a comprar la “lata de marras”, siendo consciente del peligro que ello tenía; y es que sabía que no sólo iba a preparar el bizcocho, sino que la lata iba a quedar resplandeciente a base de lametones a la mini espátula con la que la rebañaría. La vida de una gocha encerrada en una mente “jelzi” tiene estas cosas, qué le vamos a hacer ;).

Bizcocho de leche condensada

Así que hice lo que debía hacer, comprar la lata, poner el iPad con la receta encima de la tostadora (sí, no pongáis esa cara, en mi cocina no hay sitio para un atril) y hornear. El resultado, como siempre, un bizcocho maravilloso, que se prepara en un santiamén y que es ideal para los desayunos. La receta y sus fotos estupendas con ese molde Nordic Ware que me tiene loca y que acabaré comprando cuando logre que me salgan los Bundt sin burbujas,  la tenéis AQUI.

Bizcocho de leche condensada

Preparadlo, no lleva nada de tiempo, y encima tenéis el regalo añadido de poder rebañar la lata de leche condensada, algo que sin duda alguna todos hemos hecho en nuestra infancia ;).

Y mientras vosotros os ponéis con el bizcocho, yo sigo actualizando recetas. Vuelvo muy pronto con receta salada.

Gloria.

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