Galletas saladas con semillas

Una de las cosas buenas del fin de semana pasado fue que ya que estaba en pleno proceso de cambio bloguero, aproveché para revisar todas y cada uno de las entradas antiguas, esas que hice cuando mi blog nació en Blogger hace 3 años, lease, en el pleistoceno medio ;). Esa revisión me llevó a dos cosas, a “hacer limpia” de muchas de las fotos que contenían dichas entradas y a la vez a darme cuenta de como todo ha evolucionado. En mi caso esa evolución se la debo principalmente a tres personas, primero al vikingo, que no paró en su día hasta que consiguió que cambiara a WordPress, y luego a Miriam y a Estíbaliz, Mensaje en una galleta por múltiples y variados motivos.

El caso es que revisando todo, me reí bastante. Mis fotos, hechas con una cámara compacta que tiene 12 años eran lo que se ve, un desastre si las comparo con las que se hacen con una cámara reflex. Mis entradas, cortas y de apenas unas pocas líneas… ¡terribles!. Ya puestos, podría haber eliminado fácilmente y de un plumazo todo lo “feo” y quedarme solo con lo “bonito” para tener un blog “cuqui” desde el primer post al último, pero habría sido una locura. ¿Acaso rompemos o tiramos todas esas fotos de nuestra juventud en las que salimos con unos pelucones de infarto, o unas hombreras cual robot, o en las que (en mi caso) teníamos 12 kilos más en el cuerpo? No, no lo hacemos porque son parte de nuestra vida, es más, a todos nos gusta de vez en cuando abrir esos álbumes donde las guardamos y sonreír, recordar. Pues con lo que tuve el “dudoso placer” de repasar el fin de semana pasado pasa lo mismo. Esas fotos que ahora veo horrorosas y esas entradas que ni siquiera pueden considerarse tales, son parte de mi historia bloguera, y por tanto ahí han de quedarse, para que si sigo en esta aventura muchos años más, todos podamos echar la vista atrás y sonreír “bloguerilmente” hablando.

Fotos más decentes, textos más personales, presencia más activa en las principales redes (excepto en Twitter, donde no acabo de sentirme cómoda), todo ello es parte de la evolución del blog, si bien para mi lo mejor de estos tres años sois todas las personas que me leéis y seguís, de quienes día a día aprendo, y con quienes la interacción continua via redes sociales hace que pasemos unos ratos estupendos (sobre todo vía Instagram). No me cansaré de agradeceros que estéis ahí y que forméis parte de mi universo paralelo.

Y pese a que estemos de celebración bloguera y lo que pegue sea una tarta, un pastel, algo dulce, yo os traigo algo minimal y simple (justo como el blog), unas galletas saladas de semillas que tenía guardadas en mi Pinterest (mi recetario particular donde voy guardando todo aquello que quiero hacer) y que están realmente ricas.

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Galletas saladas con semillas

Ingredientes:

  • 225 gramos de harina integral

  • 1 cucharadita de sal

  • 1 cucharadita de azúcar

  • 2 cucharadas de aceite de oliva

  • 160 ml de agua

  • 2-3 cucharadas de semillas mezcladas (yo utilicé pipas de girasol, de calabaza, sésamo y semillas de amapola)

  • ½ cucharada de miel disuelta en 2 cucharadas de agua muy caliente.

Elaboración:

  1. Precalentar el horno a 220ºC y colocar la rejilla en la parte más baja del horno.
  2. Mezclar la harina, el azúcar y la sal en un bol grande haciendo un hueco en el centro.

  3. Añadir el aceite de oliva y unos 120 ml de agua.

  4. Utilizando una espátula o el robot de cocina mezclar hasta combinar todos los ingredientes. La masa debe quedar algo pegajosa. Ir añadiendo agua si lo necesitáis hasta que tengáis la consistencia adecuada, yo tuve que añadir hasta los 160 ml, pero depende del tipo de harina que utilicéis.

  5. Pasar la masa a una superficie de trabajo enharinada y estirar con el rodillo. Si veis que empieza a retraerse mientras estiráis, dejadla reposar unos cinco minutos a temperatura ambiente.

  6. Una vez estirada, pintad la superficie con la mezcla de miel y agua, espolvoread las semillas por toda la superficie y pasad el rodillo de nuevo de manera suave para que las semillas queden bien adheridas a la masa.

  7. Cortad en las formas que queráis, pinchadlas con un tenedor y colocadlas en una bandeja de horno forrada con papel o  con un tapete de silicona.

  8. Hornead durante 10-15 minutos hasta que tomen el color que más os guste.

  9. Dejadlas enfriar en una rejilla.

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Fuente.

Espero que tengáis una buena semana.

Yt.

9 Replies to “Galletas saladas con semillas”

  1. Muchas felicidades!!!

    Desde que te conocí, hace unos meses, me he dado cuenta que espero con ansia tu post de cada semana, y no sólo por la receta que lo acompaña.

    Gracias por ser como eres y compartir con todos nosotros esos momentos de inspiración.

    GRACIAS!

    Natalia

    1. Gracias a tí Natalia por estar siempre aquí y allí! ;).
      Un besazo y espero que este año nos conozcamos en tu tierra!

  2. Ay Gloria! Felicidades reina.

    Eso de “cuqui” me pone nerviosa. Tú no tienes un blog cuqui, tienes TU BLOG, tu estilo, Más bonito, más feo, mas rosa o más verde, mas barroco o más simple… Lo importante es ser sincero y tú lo eres.

    Un beso enorme!

    1. Ivana, nosotras, las dos, somos súper cuquis. Cada una a nuestra manera. Cuquis, cuquis, súper cuquis! Y no se hable más! 🙂

    1. Mi mejicana favorita! Fue leer botana e irme flechada a San Google. Ahora ya sé qué es una botana mexicana así que gracias mil por el piropo! Un besazo.

  3. ¡Enhorabuena!!! por lo tres años, por el trabajón del fin de semana pasado y por la fantástica evolución
    MUUUAAAAAAAAAAAAAAAA

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