Scones de calabaza

Ayer me encontré con una persona con la que tengo un trato bastante esporádico y a la cual no veía desde antes de las vacaciones; por supuesto, su primera pregunta fue sobre ellas, y por supuesto, la respuesta fue la estándar, “fenomenal”. Tras una conversación casi “de ascensor” (que dan por si solas juego para otra entrada) y ya de camino a casa, me puse a pensar en la necesidad que parecen tener muchas personas de pararse a hablar de…NADA. Si hacemos un mínimo esfuerzo, nos daremos cuenta de la cantidad de veces en las que a diario nos vemos ese tipo de situaciones. En mi caso jamás provocadas, sino “forzadas”. Personalmente, si no tengo un trato cercano con alguien, no le encuentro sentido a ese “hablar por hablar” que tanto parece gustar a la gente. Que me paren por la calle personas a las que veo dos veces al año para preguntarme “qué tal” y “cómo te va” cuando en el fondo ni a esas personas les importo yo ni ellas me importan a mí, me parece una pérdida de tiempo. Prefiero que me saluden o saludar con un “hasta luego”. Me parece mucho más sincero y natural que el pararme a responder una batería de preguntas, que se asemeja en ocasiones a un tercer grado para sacar información sobre tu vida con la cual a su vez mantener conversaciones con otras personas sobre ti. En resumen, lo que en castellano de toda la vida se ha llamado cotilleo.

Junto a estas situaciones, las que se dan con quienes se interesan por ti solo cuando te ven por la calle dos veces al año, hay otro fenómeno que me supera aún más si cabe, y es el de la gente que se empeña en iniciar una conversación cuando no hay necesidad o cuando claramente la otra parte no muestra ningún interés por hablar. Hay personas que estoy convencida tienen una necesidad vital de hablar a todas horas, con quien sea, a la hora que sea, y creedme cuando os digo que en la mayoría de los casos, tienen de todo menos un tema interesante de conversación. Y lo peor, no entienden que el silencio buscado es bueno, tiene un sentido, significa algo. Si hay algo que me molesta especialmente es tener que dejar aquello que esté haciendo para prestar atención de manera totalmente ficticia y desganada a lo que me dice una persona con la que tengo poco o nada que hablar. No valgo para eso que por aquí decimos “el ji-ji-ja-ja”. Me gusta hablar con la gente que siento cercana, con aquellas personas a las que quiero, con las que comparto o me aportan algo. Con el resto, un “hola” o un “hasta luego” es más que suficiente.

Y hablando de “hola”, eso mismo le hemos dicho esta semana que acaba al otoño, quizás mi estación favorita porque con ella vuelve el fresquito, la manga larga, el cuello cubierto, y un sinfín de ingredientes que alegran nuestras cocinas en estos meses, a cual más interesante. Entre mis preferidos, la calabaza. Y a ella pienso dedicarle varias entradas en las próximas semanas. Una hortaliza de lo mas versátil que da juego tanto en dulce como en salado e incluso sirve como elemento decorativo en Halloween. Hoy os traigo una delicia, una maravilla, scones de calabaza. La base es el puré, hecho en la TMX al vapor, triturado luego y dejando drenar una noche entera en el frigorífico. El resto, súper sencillo. Una receta que tenía guardada desde tiempo inmemorial y que por fin me decidí a hacer. Y cómo me he alegrado de ello.

IG

Scones de calabaza

(Fuente/Source: Drizzle and Dip)

Ingredientes

  • 350 gramos de puré de calabaza

  • 240 gramos de harina leudante

  • 100 gramos de parmesano rallado

  • ½ cucharadita de sal

  • ½ cucharadita de pimienta

  • 2 cucharaditas de tomillo seco

  • 120 ml buttermilk

  • 1 yema de huevo

  • 1 cucharada de buttermilk

  • Pipas de calabaza para adornar

Elaboración

  1. Precalentar el horno a 200º

  2. Mezclar la harina, el parmesano, el tomillo, la sal y la pimienta en un bol

  3. Añadir el buttermilk y el puré de calabaza y mezclar bien hasta conseguir una masa que sea ligeramente pegajosa

  4. Amasar un poco en una superficie enharinada y darle una altura de unos 4-5 cm (o menos, según el gusto)

  5. Cortar con un cortador redondo (un vaso también nos vale) en círculos de unos 6 cm de diámetro y poner los scones en la bandeja del horno sobre un papel o silpat

  6. Batir la yema con la cucharada de buttermilk y pintar la superficie de los scones

  7. Esparcir por encima las pipas y hornear unos 20 minutos hasta que estén hechos y dorados.

Int

Yo los rellené con queso Philadelphia. En la receta original se rellenan con una mezcla de queso crema y queso de cabra.

Una receta que no debéis dejar de probar este otoño.

Vuelvo el lunes con un nuevo sandwich.

Yt

  • 9 Replies to “Scones de calabaza”

    1. Pues yo no sé si es por la edad o qué, que cada vez paso más de hablar con gente que no me da la gana…jajajajaj Es lo que tiene rondar los 50….jajajajajaj!!
      Oye, que estos Scones me han encantado…bueno…como todo lo que haces, claro! Además de descubrir a Drizzle and Dip!!!!
      Mil besos guapa y feliz fin de semana!

      1. En mi caso es cuestión de carácter…¡qué carácter! jajaja. Gemma, te recomiendo que los pruebes, son una exquisitez.
        Creo que a través de mis recetas vais a descubrir muchos blogs, sobre todo guiris, que son la mar de interesantes. Hay tanto y tan bueno ahí fuera!
        Un beso y buen finde!

    2. Buenos días Gloria, he pasado a buscar la receta sorpresa del curso y he visto tu comentario de la entrada que tienes preparada sobre él y me he aprovechado un ratillo que tengo libre en la ofi para ver tu blog y me encuentro con esta entrada que voy a compartir si no te importa. En lo único que no coincidimos es en que otoño sea mi estación favorita…aunque me gusta y tiene cosas maravillosas, el significado de que ya vamos para el frio invierno….ainsss no me apetece. Por lo demás….hablar por hablar….es algo que no puedo con ello…y no te creas que no me ha traído algún problema que otro porque hay gente que confunde el “no querer hablar por hablar” con ser borde, entre otras cosas, jajajaja.
      Un besote,
      Mar

      1. Hola Mar y bienvenida a mi universo paralelo! 😉
        Aquí verás recetas sencillas y los sábados, me da por escribir y hablar de todo un poco,de anécdotas que me han pasado, o situaciones sobre las que reflexiono. Me alegra que te haya gustado la del pasado sábado. Mañana le dedicaré la entrada al curso de Isabel.
        Muchas gracias por entrar, comentar y espero que te hayas suscrito, es la única manera de no perderse las actualizaciones dado lo mal que funciona FB si no se paga ;).
        Un besote grande.

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