Galletas de mantequilla de cacahuete

Hace unos días leí un artículo en Google Plus (aquí) acerca de cómo las redes sociales han cambiado el concepto de amistad, de las relaciones entre las personas y de cómo todo ello está teniendo influencia en nuestra sociedad sin ni siquiera darnos cuenta. Y es cierto.

La amistad, según el artículo, se puede definir entre otras muchas maneras, como “los lazos que se establecen entre personas que comparten los mismos valores así como una sensación de destino común”. Partiendo de esta definición, siempre se habla de la amistad como algo que lleva tiempo, que se forja con los años, a no ser que por motivo de alguna vivencia especial, esa circunstancia específica haga que se cree un vínculo que de otra manera no habría surgido entre determinadas personas. Todo ello, tanto el concepto como la temporalidad ha cambiado con las redes sociales.

Hoy por hoy, el hecho voluntario de abrirse al mundo te lleva a mostrarte (salvo excepciones) públicamente tal y como eres. Si tienes un blog, comienzas compartiendo con el resto del mundo una afición, ya hay un punto de partida. Si no lo tienes, en base a las opiniones, reflexiones, o gustos que se van mostrando en cada comentario que se hace en las redes, se van encontrando personas afines a nuestra manera de pensar y de ver el mundo que nos rodea, todo ello de manera rápida, porque así es el modo en el que se vive en las redes; en ellas todo es más veloz, más intenso, pero no por ello menos duradero. Al contrario.

La presencia activa y continua en las redes sociales, lleva inevitablemente a crear vínculos afectivos con otras personas. En poco tiempo y de una manera absolutamente fluida, vamos no solo filtrando con quienes estrechamos lazos, sino eligiendo con quienes formamos una comunidad. Porque lo queramos o no, esa selección que se forma en un rapidísimo periodo de tiempo (en comparación con el concepto tradicional de amistad) constituye un núcleo con el que compartimos múltiples aspectos y con el que jamás antes pensamos que contaríamos. Esa comunidad la constituyen personas que de manera natural pasan a formar parte de nuestra vida, del día a día. Muchas están a cientos de kilómetros, incluso en países diferentes, lo que contribuye a una globalización de nuestras amistades hasta hace nada impensable, a un compartir experiencias desde la perspectiva de otras culturas o formas de entender la vida, y por tanto a un enriquecimiento que influye en la sociedad. Con todas ellas aprendes, disfrutas, ríes, compartes. Son personas a las que pese a la distancia, mayor o menor, te sientes unida, y sabes que si el “filtro” está bien aplicado, van a estar ahí porque entre ellas y tú existe un vínculo, una reciprocidad en valores emocionales que se puede definir sin duda como amistad.

Jamás he sido persona de muchos amigos. Siempre he sido muy independiente y desde mi infancia no he sentido la necesidad de tener gente a mí alrededor con quien compartir experiencias. Desde que abrí el blog, si algo ha cambiado en mí gracias a las redes sociales, es la concepción de amistad. Nunca pensé que llegaría a hacer amigos en el sentido estricto de la palabra, que podría compartir y disfrutar tanto con un grupo de gente tan ecléctico como el que gracias a Internet tengo a mí alrededor. Personas que a cualquier hora, dentro y fuera de España están ahí, haciéndote reír a carcajadas, enseñándote, aconsejándote, compartiendo sus experiencias contigo y al revés. Podemos darle el matiz que queramos a este tipo de relaciones, pero son amistades, hechas en un corto periodo de tiempo, sí, pero amigos.

Y para mimar a mis amigas del universo paralelo, en especial a las que como yo siguen cada verano fielmente la Operación Cakekini, hoy traigo unas galletas que son dignas de tal operación.

IntIG

Galletas de mantequilla de cacahuete

(Fuente/Source)

Ingredientes

  • 250 gramos de mantequilla de cacahuete

  • 115 gramos de azúcar

  • 1 huevo M

  • 115 gramos de chocolate para fundir

  • Avellanas picadas para decorar

Elaboración

  1. Precalentar el horno a 160ºC

  2. Mezclar bien la mantequilla de cacahuete, el azúcar y el huevo.

  3. Dejar enfriar la masa en la nevera una hora.

  4. Hacer bolitas de unos 20 gramos y colocar en una bandeja forrada de papel o silpat dejando cierta separación entre ellas.

  5. Aplastar con una cuchara o con la palma de la mano hasta dar forma de pasta o galletita.

  6. Hornear unos 15-20 minutos hasta que estén doradas a nuestro gusto.

  7. Sacar del horno y dejar enfriar en la bandeja unos 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla a que enfríen por completo.

  8. Derretir el chocolate en el microondas o al baño María y bañar las galletas a nuestro gusto, por completo a la mitad,o solo por una cara y adornarlas con las avellanas picadas.

Listo, galletas densas, aromáticas y potentes. Como debe ser. Sin remordimientos. 😉

Nos vemos el lunes con nueva sección.

Yt

12 Replies to “Galletas de mantequilla de cacahuete”

  1. Ésto es empezar el sábado con alegría, sí señor! Pero qué galletas, madre! Con lo que me gusta la mantequilla de cacahuete, creo que se acaban de convertir, desde ya, en unas de mis favoritas!
    En cuanto al tema de la amistad, no me vas a creer, pero me ha pasado exactamente lo mismo!
    Siempre he tenido pocos amigos, y yo encantada, porque siempre he sabido que son amigos de verdad y nunca he tenido más. Pero desde que he empezado con el blog, no sé, creo que soy una persona diferente, quizás más abierta, y he descubierto gente con la que estoy segura que si me hubiera encontrado hace años, habríamos sido grandes amigos.
    Me ha pasado contigo, con Isabel… A ti no te conozco personalmente, pero muchas veces, tengo la sensación que nos conocemos de toda la vida, y he descubierto una gran persona con la que tengo muchísimas cosas en común ( y no sólo la operación cakekini, jeje)

    ¿Sabes qué te digo? Que eres una de mis amigas virtuales, y espero que muy pronto nos tomemos juntas ese vino de nuestro #momentochinchin

    1. Gaby, para escritura de la buena, la nuestra. Nosotras dos sí que hacemos poesía de nivel, y ahí no nos supera nadie! 😉 Un besazo.

  2. De que te da por pensar y reflexionar, escribes cada cosa…
    Si digo que me ha gustado es poco, y tienes toda la razón. Estos “vínculos” que nos unen de forma virtual son excepcionales. La manera en la que puedes conectar con una persona por el simple hecho de compartir la misma afición, es tan grande, que luego con el tiempo les coges tanto cariño y aprecio, que incluso resulta extraño. Yo, me alegro de haberte conocido, de haberos conocido a todas y cada una de vosotras, y de haber compartido momentos virtuales y en vivo, únicos e irrepetibles.
    Un besote enorme Gloria!! 😀

    1. Jesús, contigo hemos tenido muchas la suerte de coincidir en lo que se llama un HIRL (Hangout In Real Life), en castellano de toda la vida: en una evento en la vida real ;). El tema de la distancia a veces da mucha rabia, hay gente que querrías tener más cerca, pero quizás esa distancia sea la necesaria para que las cosas sigan funcionando como lo hacen ahora, de manera virtual. Al menos así lo pienso, y mira, siempre podremos hacer unos HIRLs de vez en cuando y pasarlo bien pero en vivo y en directo!
      Un besazo Jesús.

  3. Verte como disfrutas cada día de tu comunidad virtual es una gozada y haberte descubierto después de muchos años compartiendo edificio no tiene descripción. Chao pedazo bloguera!!!!

    1. ¿Quién lo habría dicho, verdad? En este caso eso de “más vale tarde que nunca” creo que ayuda a definir lo que hoy tenemos. No me resulta fácil abrir puertas, pero cuando las abro, lo hago de par en par y jamás las cierro. Creo que lo sabes.
      Y prepárate a ese momento en que estemos todos los que somos, y seamos todos los que estemos, porque volverán mis “paquetes-caloribomba” 😉
      Un besazo.

  4. mi Glo!! cómo entiendo tus reflexiones! sabes, tenemos eso en común. en vivo y directo soy bastante no-social, sobre todo si lo comparamos con mis relaciones a través de las redes… es increíble cómo uno se crea un gran círculo de personas con las que se interactúa casi más que con la familia o los amigos de toda la vida… y te lo digo porque recién acabado todo el lío de la homologación, me doy cuenta del apoyo que, junto al de mi familia y amigos no-virtuales {no me gusta esta denominación pero no me sale otra} tuve de toda la comunidad virtual, fue increíble. vamos que la cosa está cambiando pero si sabemos llevarlo, es una gran ventaja, a que sí, mi niña?!?!
    bueno, en común también tenemos que este mismo finde le estaba echando un ojo a unas galletas con mantequilla de maní, y menos mal que no las hice, así pruebo las tuyas!!
    un beso grande mi niña!!!

    1. Rosi!!! No hay fronteras, y si sabes aprovechar la oportunidad ya has visto todo lo que pueden aportarnos las redes sociales. Tu blog es hoy por hoy, uno de mis esenciales. Ha sido todo un descubrimiento, y tus momentos en IG, si bien me gustaría que fueran más numerosos son de lo más lindo que hay. Un besazo!

  5. Hola preciosa “morning-friend”!
    Que bueno este post…tal como me advertiste me siento bien indetificada. Las cosas han cambiado…yo nunca imaginé que haría amigos a través de la red. Y ya ves que ni los pongo entrecomillados…porqué son amigos. Siempre están ahí…que a veces los tuyos más reales no….o que la família…
    A veces pienso en ello y me da como miedo pensar en gente que no conozco pero que hemos entablado este lazo!
    El fin de semana que de echo es cuando menos me conecto, ya os hecho en falta!
    Además tengo la suerte de compartir todo esto con mi marido…y hablamos de todos vosotros como si fuerais el vecino de más abajo….que fuerte, no?
    Y la pregunta que más me hago: como coño fui a conocerte??? jajajajajajaj Creo que juntas “de verdad” lo pasaríamos muy bien pero debo reconocer que el tema virtual y el misterio que aporta me va y mucho!
    Como anécdota no hace mucho comentando a uno de los que sigo en IG resultó ser amigo de mis hermanos y había trabajado con ellos en Roses…y encima se quedó con un coche de mi abuelo….qué…como se te ha quedado el cuerpo????
    Un beso guapa y ojalá un día de estos nos podamos ver y tomar unos vinos…sea en Badayork o en Barcelona!!!

    1. Súper Gemma!

      Para mí la clave del “tinglao” en las redes es saber filtrar. Conoces a mucha gente, sigues a otro tanto, pero conectar, conectas solo con un grupo que es el con el que decides que merece la pena aplicar el filtro y profundizar. Al menos a mí es lo que me ha pasado en los casi 3 años que llevo en el universo paralelo. Y ese grupo, se convierte en efecto en parte de tu familia. En este caso, las teclas hacen el cariño :).
      Yo tampoco recuerdo con exactitud cómo nos hemos conocido. Sí puedo decirte que te veía por mil sitios en IG y creo que a través de ciertos comentarios en diversos perfiles hemos conectado, hemos “hecho click”. Mi pena con esto de las redes es la sensación que tengo de estar aislada del resto del mundo, léase, cuando leo la cantidad de eventos que se organizan en otros sitios, las posibilidades que hay de aprender, de relacionarte con gente que comparte tu misma afición me ataco. Badayork está muy en pañales, muy a falta de iniciativa y puede que hasta de respuesta cuando se trata de organizar temas culinarios. Digamos que disfruto y os envidio a la par cuando os veo de un sitio a otro. Hay ciertas blogueras que sois mi ventana a la realidad que aquí no tengo. Un beso enorme y te aseguro que si viviéramos cerca lo pasaríamos bomba. Esos vinos caerán. Tarde o temprano, y serán terriblemente divertidos. Un besazo!

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