Bizcochitos de mandarina y almendra

Como sabéis soy una de las pocas personas a las que parece gustarle Google Plus. Por alguna extraña razón, aún no acaba  de ser descubierta. Me decís que no os enteráis muy bien, que os parece compleja. Nada más lejos de la realidad. Particularmente y aunque sea otro de los lugares donde publico mis entradas, G+ me ha permitido conocer a personas muy interesantes con las que compartir afición gastronómica,  pero también divertirme, emocionarme, aprender y pensar. Os recomiendo si no tenéis problema con el inglés, las lecturas dominicales o Sunday Read de David Amerland, uno de los perfiles más interesantes que he descubierto hasta ahora.

Precisamente en G+ , en el perfil de un cocinero que vive en Trinidad y Tobago y que es súper divertido, Larry Fournillier, vi una foto con una reflexión acerca de la fotografía culinaria con la que estoy totalmente de acuerdo, y es que en el mundo de los blogs gastronómicos estamos acostumbrados a fotografiar (en una inmensa mayoría) nuestras creaciones, nuestros platos. En ocasiones esas fotos son auténticos bodegones, maravillas desde el punto de vista del estilismo culinario. Sin embargo nos estamos olvidando de fotografiar el fin último para el que se preparan todos esos platos: el disfrute (mejor si es compartido) de todas y cada una de las sensaciones que la comida nos provoca. No fotografiamos todas esas emociones que se producen cuando nos sirven un plato que nos gusta, cuando probamos algo por primera vez, cuando estamos disfrutando de nuestras elaboraciones preferidas, o cuando nos enfrentamos a ese postre o entrante que no nos hace gracia alguna. Nos olvidamos también de esas fotos que reflejan la alegría de compartir nuestros platos con aquellos a quienes queremos, con quienes nos sentimos a gusto. Cocinar es para mí algo mágico; transformar unos determinados ingredientes en algo delicioso que saborear y a ser posible visualmente atractivo, implica añadir a cada plato como si de un ingrediente más se tratara,  un componente emocional cuyos efectos en aquellos que los prueban nos estamos olvidando fotografiar. Quizás deberíamos plantearnos el dar un pequeño giro a la fotografía culinaria para hacerla más real y dotarla de más sentimiento, de más emoción.

Y si bien ese puede ser un buen propósito de año nuevo a nivel de blog, además de todo un reto, la receta de hoy como las de las próximas semanas, están todas preparadas y fotografiadas desde hace tiempo, con lo cual el componente humano no está para nada presente ;). Los bizcochitos que os traigo los vi en el maravilloso blog de Virgina, Sweet and Sour, de manera que os dirijo directamente a él para que busquéis la RECETA.

Bizcochitos de mandarina y almendra

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Como siempre, hice la mitad de los ingredientes y prescindí del glaseado. No suelen gustarme mucho ya que me parecen innecesarios cuando un bizcocho es realmente bueno, como en este caso. Me pasa igual con las cremas de relleno. Es raro que veáis en mi blog rellenos de ese tipo. Con la mitad de las cantidades hice 4 mini bizcochitos utilizando POR FIN unos moldes pequeñitos desmoldables que me traje de USA hace ya dos navidades y que aún (sí aún) no había estrenado.

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El lunes vuelvo con un sandwich increíble. Ya lo veréis. Buen fin de semana.

Yt.

2 Replies to “Bizcochitos de mandarina y almendra”

  1. Qué bizcochitis más ricos! Sabes que los voy a hacer ¿verdad?
    En cuanto a lo de G+, yo estoy empezando a cogerle el tranquillo. Y siempre leo todo lo que nos recomiendas!
    Feliz sábado!

  2. En cuanto a los bizcochitos… riquísimos!! A mí tampoco me van mucho los glaseados y rellenos si el bizcocho es bueno… es más, en algunos casos hasta lo estropean.
    Tema moldes… yo tengo una bandeja de whoopies que aún no he estrenado y que compré hace ya más de 2 años… con eso te lo digo todo… jaajajajaj
    Google+ … no me disgusta, pero como con el resto de RRSS me pierdo, no soy constante en ellas y me agobian. Cuando quiero seguir a alguien, lo hago directamente desde su blog. Eso sí, ya he puesto en mis círculos esas dos recomendaciones 😉
    Tema fotografía… puede ser… pero para mí, incluir el componente humano es exponer a tu familia (y a mí misma) en internet, y eso no me motiva. Además, que para hacerlo tienes que contar con el beneplácito de los que aparezcan en la foto… eso sin contar con que poner a la gente a posar, buscar la luz, etc. sería bastante difícil.
    besos!

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